Rebollar

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Rebollar es un pequeño municipio de la provincia de Soria, perteneciente a la zona soriana de El Valle, que está bañado por el río Tera, afluente del Duero, y  rodeado de varias Sierras, como Montes Claros, Tabanera y Carcaña.

Desde el punto de vista jerárquico de la Iglesia Católica forma parte de la Diócesis de Osma la cual, a su vez, pertenece a la Archidiócesis de Burgos.

Tiene una altitud de 1.135 metros, y dista de la capital soriana 22 km, cuyo acceso lo encontramos en la N-111 de Soria a Logroño, con entrada por la autonómica SO-820 y provincial SO-P-6113.

Su clima es de tipo continental, con inviernos largos y fríos, y veranos cortos y calurosos, aunque en ésta época estival, las temperaturas son muy suaves.

Su flora es bastante extensa, y entre las variedades que se pueden encontrar, hay especies aromáticas, como tomillo y malva, y  especies medicinales como manzanilla y te entre otras. También hay grandes extensiones de robles y estepa; en cuanto a su fauna lo más destacado es el Jabalí;  hay también  una Reserva Nacional de caza.

Su economía se basa principalmente en los cereales, como trigo, cebada y avena, y, cultivos de girasol; también hay que destacar la importancia de la ganadería vacuna y lanar.

El edificio está construido en Sillarejo, con contrafuertes de sillar en la parte de la cabecera. La torre campanario está situada a los pies del templo y esta formada por tres cuerpos bien diferenciados, el último está realizado en  de sillería  y rematado por un frontón. Este último cuerpo sirve de campanario, en el cual se abren dos arcos de medio punto peraltados para albergar las dos campanas romanas del S XVIII.Hasta mediados del S. XX  poseía el templo al lado sur un gran pórtico de factura tradicional como el que aún se conserva en la Iglesia de Nuestra Sra. De la Paz en Valdeavellano de Tera, este fue desmantelado para construir la vivienda que hoy observamos.

La portada que da acceso a la iglesia es muy sencilla, aunque no podemos apreciar su belleza por encontrarse casi embutida en la nueva construcción.  Cuando accedemos al templo lo que más nos llama la atención son los relieves de madera del bajocoro, posiblemente hereditarios de trabajos mudéjares, y vestigio único de este arte en la comarca.

El interior es sencillo de una sola nave, destaca la capilla mayor que se abre en arco apuntado sobre medias columnas y se cubre con una bóveda estrellada con combados y la mitad de una estrella de seis puntas, esta parte fue erigida en la primera mitad del S. XVI. aunque conserva aún peculiaridades del estilo gótico, ya que el renacimiento tardo a implantarse en las construcciones sorianas.

El retablo mayor  es de gran tamaño, todo ello realizado en madera policromada.  Su composición es sencilla y recuerda a los retablos barrocos castellanos del SXVIII. El banco está compuesto  por un relicario central con decoración de rocalla y dos pinturas sobre tabla del S.XVI posiblemente reaprovechadas de un retablo anterior. Representan estas pinturas dos escenas de la vida de San Andrés, bajo cuya advocación está el templo.

El retablo es de un solo cuerpo de tres calles compuestas con decoración de rocalla, en los cuerpos laterales aparecen  imágenes de San José  y San Antonio de Pádua, en la calle central y sobre sagrario aparece la imagen de San Andrés  coetáneas al retablo.  En el ático  entre estípites aparece un calvario  de finales del S.XVI.

El templo posee otros interesantes retablos del S XVII pertenecientes a las cofradías que en su día existieron en la población,  así el retablo de la Virgen del Rosario  con una preciosa talla romanista de la Virgen con el niño es el más destacado.

Poseía el templo dos pinturas sobre tabla de tradición  hispano-flamenca representando  a San Blas y  una Santa Ana Triple que hoy se exponen en la concatedral de San Pedro en la ciudad de Soria.

Como nota curiosa, destacar que la iglesia aún hoy conserva el pavimento original, compuesto de antiguas sepulturas, algunas de ellas conservan la inscripción del apellido de la familia, incluso sus descendientes siguen  hoy ocupando su espacio familiar durante las celebraciones litúrgicas.

Esta construcción entra casi dentro de la denominada arquitectura tradicional, es un pequeño edificio contiguo al cementerio, construido todo el de mampostería excepto la portada  en arco de medio punto y la pequeña espadaña.

Su fecha de construcción no es desconocida aunque la pila  benditera posee la inscripción de 1777, posiblemente año en el que se reedifico un edificio anterior.

La ermita se encontraba en un lamentable  proceso de ruina y fue restaurada con las aportaciones de todos los vecinos.

El conjunto denominado “fuente de abajo”  está compuesto por dos edificaciones muy diferentes pero que crean un espacio muy peculiar.
La fuente “de abajo”  es de época  romana, la calle por la que se accede a ella todavía hoy mantiene el nombre de la “calzada”  por lo que seguramente estemos ante una construcción pública que los romanos construyeron a la vera de un camino para abastecer de agua a los transeúntes y a sus animales.
Hasta hace unos años aún se conservaba el abrevadero de animales de esta misma época, pero una transformación del lugar hizo que desapareciera, al igual que lo hizo la pila de lavar del  lavadero contiguo.
Esta construcción de tradición popular, data aproximadamente de finales el s XVIII, era un lugar de trabajo y de sociabilidad solamente utilizado en los meses más fríos por las mujeres del pueblo, ya que durante el verano elegían el curso del río Razón para efectuar la colada.
El conjunto de fuente, lavadero y huertas cercanas  hace de este lugar un grato espacio para el esparcimiento.

Fiestas en Honor al Dulce Nombre de María: tradicionalmente se celebraban el día 12 y 13 de Septiembre, el devenir de los años ha hecho que se trasladasen al último fin de semana de Agosto. Durante estos días se celebran además de los actos religiosos en honor de la patrona del municipio, se disputan campeonatos de juegos populares. El segundo día de la fiesta los mozos piden la tradicional “Gallofa” recorriendo todas las casas del pueblo.

Las celebraciones en honor a San Andrés Apóstol patrón de la localidad se conmemora el día 30 de Noviembre cuando los vecinos del municipio celebran un acto religioso, celebraciones estas muy alejadas de las que hace medio siglo cuando este día se celebraba una gran fiesta .