Villar del Ala

VILLAR DEL ALA , Municipio de Soria desde donde se divisa una espectacular panorámica de El Valle, La Sierra de Cebollera y Urbión.
Sus casonas de piedra nos recuerdan tiempos de esplendor ganadero trashumante. En la actualidad cuenta con pequeña cabaña bovina y lanar y un extenso recurso forestal de roble, sabina, fresno, alcornoque y monte bajo.

Se han encontrado yacimientos con restos de cerámica y otros utensilios como puñales o puntas que se pueden datar de la Edad del Bronce. Pero el descubrimiento más importante es una estatua-menhir de finales de la Edad del Bronce en torno al 850 a C., en la que se encuentra labrada una tosca figura humana; actualmente se encuentra en el museo Numantino de Soria. Se han hallado también estructuras de castros circulares en el término municipal.
Posible templo monástico. Ruinas de la Casa del Molino.

Villar del Ala cuenta con 1176 hectáreas de extensión y una altitud de 1150 m. sobre el nivel del mar, situándose en las coordenadas 41º 55′ 3.26» Latitud Norte y 2º 33′ 54,5» Longitud Oeste. Se encuentra a una distancia de 28 km de la capital soriana desde la que se accede por la N-111 tomando el desvío en la SO-820 y finalmente la SO-6114. Se accede  a él cruzando un puente, ahora totalmente renovado, bajo el que pasa el río Razón.

En los alrededores podemos encontrar diferentes variedades de plantas aromáticas como tomillo, malva y manzanilla y  árboles entre los que se encuentran enebros , robles, sabinas, acebos, fresnos…

Es importante actualmente la recolección de setas de cardo en otoño. Su economía está basada en la agricultura, construcción y comercio. Ganadería lanar y bovina. Alquiler de pastos a los ganaderos de la comarca. El clima se corresponde con la tipología del resto de la provincia con inviernos fríos y largos con fuertes heladas y veranos cálidos y cortos. Los otoños suelen ser lluviosos y hacen  su primera aparición las nieves.

Iglesia de San Salvador.
Ermita de San Martín.
Posible templo monástico.
Ruinas de la Casa del Molino.
En el despoblado de Aza se encuentra la ermita de San Martín.

El  23 y 24 de Agosto que se celebra la novena a San Roque, hacen una hoguera y bailan alrededor de ella al son de los gaiteros.
La tradición oral nos relata que una epidemia de cólera a principios de siglo hizo estragos en todo El Valle, respetando tan solo este lugar. Es por ello que profesan gran devoción a San Roque, al que celebran casi todas las fiestas durante el mes de agosto.
El día 16, hacen una bonita procesión en la que subastan rollos y los banzos portadores de la imagen. Luego se bebe vino en vasos de plata.
Eran famosos los trasnochos: cada noche se reunían las mujeres en una casa distinta para ahorrar candil mientras esperaban al marido que estaba en los molinos de aceite de Andalucía o con el ganado trashumante mientras cosían, hilaban o devanaban el lino mientras contaban viejas historias.